Home Las Noticias Muere Lilienthal, el gran maestro más viejo del mundo

ServicioWeb

webmail

Hosting

 

Infolinks In Text Ads

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy4
mod_vvisit_counterAyer801
mod_vvisit_counterEsta Semana1505
mod_vvisit_counterSemana Pasada3652
mod_vvisit_counterEste Mes6462
mod_vvisit_counterEl Mes Pasado7139
mod_vvisit_counterAll days123845

We have: 1 guests, 2 bots online
Your IP: 38.107.179.236
 , 
Today: May 20, 2012


Muere Lilienthal, el gran maestro más viejo del mundo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Lunes, 12 de Julio de 2010 10:05
  • Búsquedas sugeridas:
 
Fuente: Federico Marín Bellón (abc.es)

El pasado día 5 cumplía 99 años, última proeza de Andor Lilhienthal, el último de los 27 grandes maestros que estrenaron el título en 1950, cuando fue creado por la Federación Internacional de Ajedrez para reconocer el mérito de los mejores.

El jugador, nacido en Moscú en el seno de una familia húngara -su madre era cantante de ópera-, falleció ayer en Budapest de jaque perpetuo, tras una larga enfermedad. Andor Arnoldovich entrenó a dos campeones mundiales, Petrosian y Smyslov, ayudó a Fischer como confidente y amigo y conoció al resto, salvo a Steinitz. En el mítico café Regence, de París, derrotó a Alekhine por 3 a 1 en cuatro partidas rápidas.

Tras maquillar el resultado en la última de estas partidas, el campeón pidió la revancha, que Lilienthal rehusó con la mayor amabilidad posible: "Doctor, preferiría conservar este resultado para el resto de mi vida". Andor también venció en encuentros oficiales a Capablanca, Lasker, Euwe, Botvinnik y Smyslov, todos ellos campeones del mundo.

El siglo XX le dio tiempo a casarse tres veces. Descubrió a Zhenechka, quien sería su primera esposa, entre el público del torneo de Moscú, en 1935. «Abandonaré si no me presentan a esa mujer», amenazó a los organizadores. Estuvieron juntos medio siglo. Le sobrevive Olga, su última conquista, tres décadas menor que él. Con noventa y tantos años todavía conducía su Toyota y escribía una columna sobre el juego. «Cuando me preguntan por qué mantengo la lucidez, contesto: el ajedrez me ha ayudado».

 

 

     
  Lilienthal  
     
     
  Lilienthal  
  Lilienthal, en Bilbao, en 1934, en unas simultáneas contra 121 rivales  

 
 
 
Última actualización el Martes, 09 de Noviembre de 2010 15:16